Maestro de español, psicólogo, consultor de negocios, etc.
No hay formación docente que nos prepare para las cosas que vamos a escuchar. Las situaciones pueden ir desde lo más graciosas hasta las más vergonzosas o dolorosas posible.
Quizás esta sea una de las partes más difíciles de ser maestro. Porque no te preguntan si estás preparado, si en verdad tienes la experiencia o el conocimiento de vida para poder aconsejar a alguien, simplemente se presenta la situación sin ningún aviso previo.
En una ocasión, al hacer esa pregunta a un estudiante, se le llenaron los ojos de agua y empezó a hablar sobre problemas familiares, con sus padres principalmente. Ese día se suponía que la clase sería sobre pasado imperfecto, por lo que lo dejé hablar unos minutos para que se tranquilizara, luego poco a poco le fui guiando para que se expresara nuevamente, pero en español utilizando el pasado imperfecto.
Planeó un fin de semana de viaje familiar, y al regresar dijo sentirse mucho mejor.
Después de hablar un poco sobre temas variados para hacer que se relajara, al final salió la verdadera razón de su estado emocional. Su familia vivía en otra ciudad y hacia ya rato que ella no regresaba a verlos, los extrañaba mucho y se sentía culpable de no haber vuelto antes.
Ya más tranquila, se animó a planear un fin de semana de regreso a la casa de sus padres. No volvió a sentirse así después de ese fin de semana.
Aprendamos a escuchar, pero eso nos acercará a nuestros estudiantes y a otras personas.
Saludos desde Taiwán,
Yo soy Fernando.


