Empezando
el año 2022, decidimos ir a almorzar a un restaurante bonito. Escogimos ir al
restaurante de uno de nuestros estudiantes de español quien, además de estudiar
español, se ha ido especializando en la preparación de comida italiana, como
pasta y pizza, en repostería, en preparación de café, todo con maestros
internacionales que han venido a Taiwán. Y sigue especializándose cada vez más,
es una persona que en verdad le gusta la cocina.
El
restaurante se llama “轉角726、手工咖啡”, que puede traducirse como “La esquina 726, café artesanal”. Este
restaurante se encuentra en Hsinchu, muy cerca del “Grass Lake” y “Lakeshore Hotel”.
Aquí puedes entrar a ver su página de Facebook, con muchas fotos de comida,
postres y bebidas.
La
entrada te puede hacer recordar a los patios o jardines de las casas tradicionales
en los países latinos. Una puerta de calle que da paso a un pequeño jardín con
plantas y flores de diferente tipo que reciben al cliente con un aire de frescura
en el ambiente. Según me dijo el dueño, todos los días por la mañana es su mamá
quién le echa agua a las plantas.
Al
entrar al restaurante hay un área de mesas a la izquierda, para personas que
llegan solas o en pareja, en el lado derecho hay una pequeña vitrina con los
pasteles del día para el paladar de los clientes.
Un poco
más adentro está la segunda área de mesas y un jardín interior. Sí, otro jardín,
el cual puede ser apreciado a través de paredes de cristal, si se desea, se puede
entrar por una puerta también de cristal. Este jardín interior es un gusto a
los ojos mientras se está degustando la comida.
En la
pared opuesta al jardín interior, se encuentra una pintura que de ancho casi
cubre toda la pared, de una pagoda frente a un lago, rodeado de montañas. Fue
frente a esta pintura que hace dos años tuvimos la cena de Año Nuevo con el
personal de nuestra escuela.
Como no
era la primera vez que íbamos al restaurante, esta vez decidimos probar algo
diferente a las veces anteriores, pero esta vez solo comentaré sobre lo que
comimos ese día. De entrada, una sopa del día, que resultó ser una delicia y en
estos días fríos nos cayó de perlas beber una sopa caliente. Adicionalmente, una
pizza margarita, de pan no muy ancho ya que de lo contrario no podríamos
terminarla, fue como un aperitivo, justo en su punto.
Como plato
principal, pedimos una pasta y una lasaña. Aquí debo aclarar que quizás las
fotos no le hagan justicia al tamaño del plato, en verdad es un plato de buen
tamaño, si eres de buen comer, este plato es justo para ti. Tanto así, que debo
confesar que después de esta comida ya no tuve necesidad de cenar, por lo que en
la noche solo tomé un café.
De
beber pedimos una naranjada con soda y un té. Un cierre justo para tan buena
comida.
Un
restaurante recomendado para aquellos de gusten de la buena comida. El dueño,
además de hablar chino también habla inglés, japonés y un poco de español.
Si vas en auto, al lado del restaurante encontrarás el parqueo.




